Ir al contenido principal

A mi abuela

Brindo por ti,
por las horas de gracia
que en lenta procesión
se sucedieron al final.

Por la nota disonante
aunque profunda que
con tu última sonrisa
me obsequiaste.

Por tus besos, tus regaños;
por ser tierra fértil
en que se afianzaron
mis raíces y de donde
nutren su savia mi voz,
mi letra y mi canto.

Brindo, no por aquella
que fuiste al final,
brindo a tu vida,
al principio motor
de tu existencia,
a tu fuerza inigualable
de escollera, refugio
constante de fe,
de amor y dignidad.

Brindo por ti,
mi viejecita...

~JP

Comentarios

Entradas más populares de este blog

No

René Magritte, Nostalgia del hogar No te extraño a ti no extraño la sombra que dibuja tu contorno la voz la música el abrazo tu suave figura entre mis brazos y el olor de tu pelo musgo de luna sombra orquídea pero no no te extraño a ti
Despacio, Alberto fué quitándole una a una las prendas. Una hilera de luces tenues color ámbar iluminaba el lugar, ahora oculto a las miradas de la gente, mientras aquella silueta iba quedando despojada de sus ropas. Sus manos, diligentes, desabrochaban con cuidado los botones de la blusa uno a uno hasta dejar a la vista aquella piel de tono perfecto. Cuando hubo terminado con la última prenda, retrocedió unos pasos y contempló en silencio el resultado. Cerró los ojos y barajó la infinidad de posibilidades que ahora se mostraban frente a él, sin saber por dónde comenzar. Finalmente abrió los ojos, suspiró y, sonriendo, avanzó hacia ella... -¡Alberto, carajo! Si no terminas de una vez de vestir a ese maldito maniquí te voy a dejar encerrado en la tienda y a ver quién te saca.

Cápsula existencial

Alguna vez te has puesto seriamente a pensar "¿para qué estoy aquí?". Todos nosotros somos la suma improbabilísima de un vasto universo de posibilidades; y henos aquí: ¿para qué? ¿Qué haremos con esta vida que se nos ha sido concedida? Gozamos de una libertad (sin meternos en relativismos filosóficos) que nos hace oscilar entre un Pito Pérez cualquiera o un Nelson Mandela. Tenemos el potencial para la cura del cáncer en igual medida que el de idear sistemas de exterminio genocida. Todos. Cualquiera de nosotros. ¿Pero qué empuja la balanza hacia un lado u otro? ¿qué es lo que le da sentido a nuestras vidas? ¿Por qué algunos pasamos por esta vida sin dejar mayor huella que la de nuestra respiración y otros erigen ideas rectoras de toda una visión de la realidad? Quid est? Ubi est?