De vez en cuando, desde algún rincón oscuro de la memoria, nos asalta una idea, un dejo de otros tiempos que nos recuerda, así sea por apenas un segundo, lo que fuimos. Y entonces, como movidos por un impulso leve, casi apenas perceptible, nos inclinamos a recoger ese trozo de memoria en sepia en el que un rostro, un gesto, o un lugar nos transporta a otro tiempo, a otro yo que fue sin dejar de ser del todo. He aquí mis letras desteñidas por casi cinco años. Lejos de borrarlas, he decidido mantenerlas y aumentarlas para mí (quien sabe con qué fin). Si acaso las lees, ya elegirás qué hacer con ellas...
¿A dónde ir cuando no quedan islas para naufragar?

Comentarios
Saludos Yan, te quiero muchísimo!!!
Espero que la vida te sonría y tu le sonrías a ella, echale ganas! no nos queda de otra!!! sino seguir echándole ganas y luchar!!!
=)
Más vale la pena aceptarlo y abrazarlo, regocijarse en él, recordar las cosas buenas. Entender que seguirás amando a esa persona por el resto de tus días, aunque ya antes hayas comprendido que tal vez nunca vuelvan a estar juntos; el asunto aquí es que eso no tiene por qué ponerte triste... Como dice el personaje de Donald, el ficticio hermano gemelo de Charlie Kaufman en Adaptation: Ese amor era mío; yo era su dueño; ni siquiera ella tenía el derecho de quitármelo. Puedo amar a quien yo quiera... Eres lo que amas, no lo que te ama".
Va con un abrazo fuerte.
Paf, que tenía un buen que no revisaba los blogs de la bandera....
El texto es muy bueno, Pol, y ciertamente trasluce un sentimiento, que no tiene por qué ser necesariamente el tuyo.
No es mi costumbre ir por la vida dando lecciones -after all, who the fuck am i?-, aunque sé que no lo tomarás a mal.