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Fantasmas

De vez en cuando, desde algún rincón oscuro de la memoria, nos asalta una idea, un dejo de otros tiempos que nos recuerda, así sea por apenas un segundo, lo que fuimos. Y entonces, como movidos por un impulso leve, casi apenas perceptible, nos inclinamos a recoger ese trozo de memoria en sepia en el que un rostro, un gesto, o un lugar nos transporta a otro tiempo, a otro yo que fue sin dejar de ser del todo. He aquí mis letras desteñidas por casi cinco años. Lejos de borrarlas, he decidido mantenerlas y aumentarlas para mí (quien sabe con qué fin). Si acaso las lees, ya elegirás qué hacer con ellas...

To Ms. "O"

Quise, en la oscuridad, permitirle el vuelo a las palabras. La luna, ausente, se cuela de a poco en mi pecho profundo por la nostalgia de otros tiempos. Ignoro tus ojos, tu expresión al leerles, pero igual (me) escribo. Duerme.

Palos de ciego

De a poco, entre cadenas que el viento mueve a su paso se desdibuja tu silueta en cada bocanada. Con múltiples rostros te he soñado, hasta olvidar los rasgos primigenios de tu idea. Allí, en el exiguo rincón en que el hierro no corta y la mano no alcanza más que el mito. Allí, aquí, donde el filo de la cordura se desgasta carcomido a pedazos por el calendario. Me dueles más que saberme iluso mercachife de tristezas, de sueños, de vapores, de vagas ideas incompletas que en mis delirios alguien tacha de poemas...

Si Dios fuera una mujer

¿Y si Dios fuera mujer? pregunta Juan sin inmutarse, vaya, vaya si Dios fuera mujer es posible que agnósticos y ateos no dijéramos no con la cabeza y dijéramos sí con las entrañas. Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez para besar sus pies no de bronce, su pubis no de piedra, sus pechos no de mármol, sus labios no de yeso. Si Dios fuera mujer la abrazaríamos para arrancarla de su lontananza y no habría que jurar hasta que la muerte nos separe ya que sería inmortal por antonomasia y en vez de transmitirnos SIDA o pánico nos contagiaría su inmortalidad. Si Dios fuera mujer no se instalaría lejana en el reino de los cielos, sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno, con sus brazos no cerrados, su rosa no de plástico y su amor no de ángeles. Ay Dios mío, Dios mío si hasta siempre y desde siempre fueras una mujer qué lindo escándalo sería, qué venturosa, espléndida, imposible, prodigiosa blasfemia. -Mario Benedetti (14/09/1920 - 17/05/2009) Sit terra tibi levis
Harto de revivir a cada instante las caricias de tus manos manos agua te exorciso de mi mente y me sorprendo invocándote después sobre mi almohada Con el humo del incienso mirra y oro te hice ofrenda de mis venas los rosales florecieron nomeolvides en cada cortina donde se posaban las negras alas de tus cejas Te busco a cada instante y no me encuentro se me han perdido los ojos bajo la tarde dígame usted si les ha visto lloran en tinta líneas que nunca riman más que sangre Palpitas bajo mis sábanas cada noche rumoreas gotas de sudor alquitranadas quise atrapar tus labios se me escaparon huyeron disfrazados de despedidas inolvidables -JP
Despacio, Alberto fué quitándole una a una las prendas. Una hilera de luces tenues color ámbar iluminaba el lugar, ahora oculto a las miradas de la gente, mientras aquella silueta iba quedando despojada de sus ropas. Sus manos, diligentes, desabrochaban con cuidado los botones de la blusa uno a uno hasta dejar a la vista aquella piel de tono perfecto. Cuando hubo terminado con la última prenda, retrocedió unos pasos y contempló en silencio el resultado. Cerró los ojos y barajó la infinidad de posibilidades que ahora se mostraban frente a él, sin saber por dónde comenzar. Finalmente abrió los ojos, suspiró y, sonriendo, avanzó hacia ella... -¡Alberto, carajo! Si no terminas de una vez de vestir a ese maldito maniquí te voy a dejar encerrado en la tienda y a ver quién te saca.

Reminiscencias...

Ojalá supieras tras el velo de lo que digo la verdad de cuanto callo. Los infinitos sudores por la noche las lágrimas, las letras, las canciones a capella y este maldito amor que a mechones arranco para no verle crecer de nuevo.

Rambling...

Tengo en mí un universo, dos goteras, el viento y un perro que olvidó ya cómo mover la cola. Tal vez no soy más que un gigante que se sueña molino, o un hidalgo que vuela por los aires hasta caer en su caballo. ¿Quién lo sabe? Tengo en el bolsillo un par de besos fríos de anteayer, y una ojeriza bárbara contra el vacío.
¿Por qué? Todo era perfecto: la noche, la lluvia, Tú...

A la Muerte de Lorca (...).

Ya suenan, de dos en fondo los tacones y las velas se convirtieron en flores para que todos las vieran. La ciudad de los gitanos, de castañuelas y brevas desparrama por el aire risas de carne morena. Negra cabellera al aire, manos que trazan estrellas. Rosa, la de los Camborios, baila de nuevo en la tierra. Como en sueño, por las duelas, muerte gitana resuena. Un abanico de nardos por el aire señorea. ¡Ay, Federico García, lágrimas pueblan las mesas donde mueres esta noche noche que noche nochera! A Luna, Lobo y Pato, en una noche Xalapeña. -JP
Creí volar alto iban las gaviotas remontando el viento entre mis cabellos largos han pasado los días de sol lluvia que fecunda la tierra madre cuna para el corazón desvelado como yo mismo
What good is rain if it falls for me alone? What good are words if there's nobody else to hear them? What good is a heart if it's got no one to beat for? Saudade...
Y ahora, ¿a dónde? ¿Con quién? ¿Hasta cuándo? Hoy no soy quien era, así como no seré quien fui ayer entre aquellos brazos Las olas murieron sin llegar a la playa y un pintor distraído pinta el mar con sal. Aquel labio lejano ínfimo, casi transparente ese despertar infantil y el sol de medianoche se dejaron el sombrero en este umbral del que no salen nunca mis zapatos.
Carne que, ardiente, hiere desde el recóndito cajón de mis recuerdos. Higo maduro, miel, terciopelo que una mano tímida no alcanzó jamás y que hoy llora la sombra inminente del perfil de la memoria. Me duelo de ti y de mí; de mi impotencia del amor hallado muerto al pie de tu escalera infinita... -JP Imagen: Auguste Rodin , El Beso

La piel

Tu contacto Tu piel Suave fuerte tendida Dando dicha Apegada Al amor a lo tibio Pálida por la frente Sobre los huesos fina Triste en las sienes Fuerte en las piernas Blanda en las mejillas Y vibrante Caliente Llena de fuegos Viva Con una vida ávida de traspasarse Tierna Rendidamente íntima Así era tu piel Lo que tomé Que diste. - Idea Vilariño
Paradoja blanca y negra; extraviado por las noches vengo de nuevo a tus brazos sólo para caer en cuenta de que tú lo ignoras. Esta tarde huele a ti, escribo con tu aroma cosquilleándome la nariz aunque no estés aquí aunque no te quedes cerca. Eres beso fugaz, apenas una mirada devuelta en el espejo, líquida, abundante y vaga con sabor a sal de primavera que no termina nunca de marcharse. - JP
Te encontré anoche, desprevenida. Dormías acurrucada bajo una mirada fugaz. ¿Pero, dormías? El que dormía era yo, ignorante de la sensación tibia, de recién nacido que hay entre tus labios. Ahora busco en cada mirada, esperando despertar dentro de tu sueño.

Nuevo blog

Saludos. Como pueden notar, si es que son 'clientes' de este blog, las últimas dos entradas han desaparecido. De hecho no es que las haya borrado, sino que las migré hacia un nuevo blog que he creado expresamente para ese tipo de entradas. Por desgracia no pude mover también los comentarios, así que éstos se han perdido. En el presente blog publicaré únicamente entradas relacionadas con lo artístico o literario (según). El URL del nuevo blog es http://kagemushanomado.blogspot.com/ . Sus comentarios son, como siempre, muy bien recibidos. Gracias a Morshoil, Protaro, Gaviota, Jo y demás lectores ocasionales por compartir conmigo sus ideas. Se les aprecia en todo su valor. Atte. Jean P.

Fotos del pasado

Vagando de vínculo en vínculo, una tarde me topé con una colección interesante de fotografías japonesas de fines del siglo XIX y principios del XX. En mi vida jamás había escuchado el nombre del fotógrafo: T.Enami. Este señor fue –según leo– uno de los más grandes fotógrafos japoneses de la época. Si bien este tipo de fotografías fueron un souvenir muy popular en la Europa de aquellos años, la mayoría de ellas estaba destinada a dar una vista de Japón desde fuera, como una curiosidad. Nobukuni logró producir imágenes diferentes, vivas. Sus modelos no parecen acartonados, aun cuando se trate de una fotografía de estudio. Su entintado a mano intenta ser lo más fiel posible a los colores reales de la escena... en fin. Si les interesa averiguar más, pueden acudir a esta página (las imágenes son todas obtenidas de allí): http://www.t-enami.org/home , o bien, consultar la Wikipedia .