Despacio, Alberto fué quitándole una a una las prendas. Una hilera de luces tenues color ámbar iluminaba el lugar, ahora oculto a las miradas de la gente, mientras aquella silueta iba quedando despojada de sus ropas. Sus manos, diligentes, desabrochaban con cuidado los botones de la blusa uno a uno hasta dejar a la vista aquella piel de tono perfecto. Cuando hubo terminado con la última prenda, retrocedió unos pasos y contempló en silencio el resultado. Cerró los ojos y barajó la infinidad de posibilidades que ahora se mostraban frente a él, sin saber por dónde comenzar. Finalmente abrió los ojos, suspiró y, sonriendo, avanzó hacia ella...
-¡Alberto, carajo! Si no terminas de una vez de vestir a ese maldito maniquí te voy a dejar encerrado en la tienda y a ver quién te saca.
viernes, 6 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)



5 comentarios:
Jajajaja... vaya... Yo que me esperaba un final romántico... =( me defraudó la imaginación...
Me da gusto que escribas Jean, me gusta lo que escribes.
Te Quiero Muchísimo!
Y se te extraña, se extrañan tus letras... cómo es el mundo de materializado que nos quita el tiempo, hasta el tiempo de hacer lo que más nos gusta!
=^^=
Saludos saturnianos!
Nubes de algodón!
Besos de chocolate.
Besitos cubiertos de chocolate, con chispitas de colores!
TQM!!!!
=^^=
Jean! Muchisimo tiempo de no visitarlo por acá. Genial tu escrito jajaja me causaste una gran sonrisa y carcajaditas (poqe acá están viendo la tele :P) Yo también me imaginaaba un desenlace romántico pero este fué mejor. Recibe un gran abrazototote y las mejores de mis vibras. Te quiero muchísimo! ^.^ Besitos!
JP!
No había entrado a tu blog desde hace rato! Lo actualizaste, pero... lo volviste a abandonar?
Extraño tus letras llenas de chocolate derretido... quiero leer más!!!
Espero que doña inspiración te traiga pronto x estos lares.
Te Quiero!!!
Besos de caramelo!
Publicar un comentario