
Te encontré anoche, desprevenida.
Dormías acurrucada bajo una mirada fugaz.
¿Pero, dormías?
El que dormía era yo,
ignorante de la sensación tibia,
de recién nacido que hay entre tus labios.
Ahora busco en cada mirada,
esperando despertar dentro de tu sueño.



3 comentarios:
vaya... ya se extrañaba...
no abandones tanto este espacio
saludos y suerte por alla.
Cómo saber si uno está soñando o es uno el sueño de alguien? Por eso pellisco a todos los que se me cruzan por delante.
Un abrazo.
Montt.
Qué hermosas letras! me arrancaron el corazón... me gustó, m gustó =)
...esperando despertar dentro de tu sueño...
=^^=
Qué lindo, ay Yan, se te echaba tanto, tantísimo, de menos...
Te Quiero.
Besos de azucar!
Publicar un comentario