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Rambling...


Tengo en mí un universo,
dos goteras, el viento
y un perro que olvidó ya
cómo mover la cola.

Tal vez no soy más
que un gigante que se
sueña molino, o un hidalgo
que vuela por los aires
hasta caer en su caballo.

¿Quién lo sabe?

Tengo en el bolsillo un
par de besos fríos de
anteayer, y una ojeriza
bárbara contra el vacío.

Comentarios

protaro dijo…
anteayer no fue hace mucho...

hechele ganas
PoesisT dijo…
Mirá bien en el vacío
D' Gaviota dijo…
Vaya... yo no quiero mirar hacia el vacio, al menos no hoy que mi alma se encoge.

Saludos Saturnianos Jean!

Te quiero muchísimo.

Besos de caramelo!

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Te encontré anoche, desprevenida.
Dormías acurrucada bajo una mirada fugaz.
¿Pero, dormías?
El que dormía era yo,
ignorante de la sensación tibia,
de recién nacido que hay entre tus labios.
Ahora busco en cada mirada,
esperando despertar dentro de tu sueño.
Edvard Munch, Muchacha Por La Mañana, 1884
Despacio, Alberto fué quitándole una a una las prendas. Una hilera de luces tenues color ámbar iluminaba el lugar, ahora oculto a las miradas de la gente, mientras aquella silueta iba quedando despojada de sus ropas. Sus manos, diligentes, desabrochaban con cuidado los botones de la blusa uno a uno hasta dejar a la vista aquella piel de tono perfecto. Cuando hubo terminado con la última prenda, retrocedió unos pasos y contempló en silencio el resultado. Cerró los ojos y barajó la infinidad de posibilidades que ahora se mostraban frente a él, sin saber por dónde comenzar. Finalmente abrió los ojos, suspiró y, sonriendo, avanzó hacia ella...

-¡Alberto, carajo! Si no terminas de una vez de vestir a ese maldito maniquí te voy a dejar encerrado en la tienda y a ver quién te saca.