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Rambling...


Tengo en mí un universo,
dos goteras, el viento
y un perro que olvidó ya
cómo mover la cola.

Tal vez no soy más
que un gigante que se
sueña molino, o un hidalgo
que vuela por los aires
hasta caer en su caballo.

¿Quién lo sabe?

Tengo en el bolsillo un
par de besos fríos de
anteayer, y una ojeriza
bárbara contra el vacío.

Comentarios

protaro dijo…
anteayer no fue hace mucho...

hechele ganas
PoesisT dijo…
Mirá bien en el vacío
D' Gaviota dijo…
Vaya... yo no quiero mirar hacia el vacio, al menos no hoy que mi alma se encoge.

Saludos Saturnianos Jean!

Te quiero muchísimo.

Besos de caramelo!

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Hoy: Cosas que a lo mejor le pasaron a Picasso

Te encontré anoche, desprevenida.
Dormías acurrucada bajo una mirada fugaz.
¿Pero, dormías?
El que dormía era yo,
ignorante de la sensación tibia,
de recién nacido que hay entre tus labios.
Ahora busco en cada mirada,
esperando despertar dentro de tu sueño.

Si Dios fuera una mujer

¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.

Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce,
su pubis no de piedra,
sus pechos no de mármol,
sus labios no de yeso.

Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico
nos contagiaría su inmortalidad.

Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles.

Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia.

-Mario Benedetti (14/09/1920 - 17/05/2009)
Sit terra tibi levis