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Non so
cosa sono
cosa faccio

a playful whirlwind
frolics in my mind

vieni con me
stanotte,
sempre

o, life, o, death
divine ends of life

Marcerò da solo
nella strada
col mio sorriso

Comentarios

deine Blume dijo…
Ríe caminante, mira a las estrellas y suspira, recuerda tus armonías, toca tus manos, admira el cielo, siente el agua llena de vida al tomarla, siente tu cuerpo descansar antes de dormir, sueña y disfruta todo en esta vida.

Estos son los simples deseos de esta mente y alma que tanto te quiere, que es feliz y quiere transmitirte esta felicidad a través de un abrazo del alma!

Mi estrella del firmamento, la Luna te extraña! Pero nunca dejo de sentir tu luz! Buena vibra, paz, muchísimo amor, besos y abrazos cariñosos, de todo corazón...

deine kleine
Josephine
protaro dijo…
Ma che cosa!!

ciò è un políglota dell'entrata molto

beaucoup me plaît ton poème, c'est intéressant pour laquelle il puisse le comprendre

don't feel so lonely, remember u have us, ur friends... haven't heard from u besides fridays... try to keep in touch. u're not alone.

segue con il vostro lavoro eccellente

ou revoir

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Hoy: Cosas que a lo mejor le pasaron a Picasso

Te encontré anoche, desprevenida.
Dormías acurrucada bajo una mirada fugaz.
¿Pero, dormías?
El que dormía era yo,
ignorante de la sensación tibia,
de recién nacido que hay entre tus labios.
Ahora busco en cada mirada,
esperando despertar dentro de tu sueño.

Si Dios fuera una mujer

¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.

Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce,
su pubis no de piedra,
sus pechos no de mármol,
sus labios no de yeso.

Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico
nos contagiaría su inmortalidad.

Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles.

Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia.

-Mario Benedetti (14/09/1920 - 17/05/2009)
Sit terra tibi levis