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Global wOrming

De un tiempo a la fecha, el cine y los medios insisten en difundir la imagen del hombre como una especie de cáncer que consume a la tierra (poco importa que los procesos químicos utilizados en la manufactura de material fílmico produzcan sustancias tóxicas que, igual que muchos otros desechos industriales, tengan efectos nocivos sobre el ambiente y, por ende, sobre el hombre mismo.) Justo ahora viene a mi mente la escena de Matrix I en la que el agente Smith explica a un Morpheus bastante stoneado que el modus operandi humano coincide únicamente con el de los virus, que suelen terminar con la existencia de su huésped... No sé tú, pero yo sentí gacho.
Ahora, para acabarla de joder, Al Gore y otro montón de gente 'cool' (¿se sigue diciendo así, o la tele gringa nos heredó ya una nueva palabrita dominguera?) vienen a picarnos el sentimiento de culpa con el desmadre del 'global warming', el mentado calientamiento global. Ahora no sé si dejar el D.F. y mudarme a una cabaña (de material reciclable, claro) en medio de un bosque o subirme al siguiente barco de Greenpeace que salga rumbo al Mar de Cortés. Chale.
La verdad, y la ciencia no me dejará mentir, es que no existe evidencia concluyente de que nosotros seamos los culpables directos del cambio climático. El planeta ya ha atravesado cambios severos en el pasado, y asumir que éstos se detendrían únicamente para que nosotros viviésemos cómodos sería sobreestimar nuestro propio valor. Si algo sabemos de este planeta es que es todo menos estático e inmutable. Claro que en el pasado no existía la contaminación radiactiva en el atolón de Muroroa, el arsénico no infestaba los ríos cercanos a las fábricas ni el cielo del D.F. lucía esta nata café-grisácea flotando por sobre nuestras cabezas; pero de eso a cargarnos con la culpa de un fenómeno que va más allá de nuestras posibilidades destructivas se me hace una verdadera jalada. Déjense de chaquetas mentales y mejor ocúpense de aquello que está a nuestro alcance: la injusticia social, la mediocridad mediática o la contaminación que producimos en casa.

Comentarios

protaro dijo…
pues si... hay que tener cuidado con nuestro mundo... nomas hay uno... con el granito de arena de cada quien lo salvamos.

^^ cuidese sr.

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Te encontré anoche, desprevenida.
Dormías acurrucada bajo una mirada fugaz.
¿Pero, dormías?
El que dormía era yo,
ignorante de la sensación tibia,
de recién nacido que hay entre tus labios.
Ahora busco en cada mirada,
esperando despertar dentro de tu sueño.
Edvard Munch, Muchacha Por La Mañana, 1884
Despacio, Alberto fué quitándole una a una las prendas. Una hilera de luces tenues color ámbar iluminaba el lugar, ahora oculto a las miradas de la gente, mientras aquella silueta iba quedando despojada de sus ropas. Sus manos, diligentes, desabrochaban con cuidado los botones de la blusa uno a uno hasta dejar a la vista aquella piel de tono perfecto. Cuando hubo terminado con la última prenda, retrocedió unos pasos y contempló en silencio el resultado. Cerró los ojos y barajó la infinidad de posibilidades que ahora se mostraban frente a él, sin saber por dónde comenzar. Finalmente abrió los ojos, suspiró y, sonriendo, avanzó hacia ella...

-¡Alberto, carajo! Si no terminas de una vez de vestir a ese maldito maniquí te voy a dejar encerrado en la tienda y a ver quién te saca.