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De vuelta a las andadas...

Ebbene, después de ponerme a buscar un rato posibles soluciones para re-crear las galerías de arte que perdí con mi página de msn, me alegro de anunciar a mis escasos pero buenos lectores que éstas estarán disponibles una vez más, ahora alojadas en flickr.com. Como bien pueden imaginar, volver a subir las chorrocientas imágenes que conformaban el total de las más de cuarenta galerías que fui armando a lo largo de más de un año me va a tomar tiempo, pero poco a poco éstas irán apareciendo. Por el momento pueden visitar las dedicadas a Remedios Varo (sí, saben que no podía faltar) y a Miguel Angel. Próximamente estarán disponibles las de Picasso, Dalí y Tolouse-Lautrec. Como siempre, sus sugerencias para la inclusión de nuevas galerías o sus contribuciones con imágenes son bienvenidas (también se aceptan cheques, transferencias bancarias, joyas y demás donaciones en especie).

~JP

Comentarios

Gaviota dijo…
Se pueden donar besos y abrazos?
Si se puede???

Te deseo mucho éxito con la reconstrucción de tus galerías, me sigue dando coraje, vierase más injusticia en este mundo, hasta en el mundo virtual hay injusticias, ya ven, buen ejemplo a quienes desean un mundo conductista o lleno de máquinas eh.

=)

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Hoy: Cosas que a lo mejor le pasaron a Picasso

Te encontré anoche, desprevenida.
Dormías acurrucada bajo una mirada fugaz.
¿Pero, dormías?
El que dormía era yo,
ignorante de la sensación tibia,
de recién nacido que hay entre tus labios.
Ahora busco en cada mirada,
esperando despertar dentro de tu sueño.

Si Dios fuera una mujer

¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.

Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce,
su pubis no de piedra,
sus pechos no de mármol,
sus labios no de yeso.

Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico
nos contagiaría su inmortalidad.

Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles.

Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia.

-Mario Benedetti (14/09/1920 - 17/05/2009)
Sit terra tibi levis