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A mi abuela

Brindo por ti,
por las horas de gracia
que en lenta procesión
se sucedieron al final.

Por la nota disonante
aunque profunda que
con tu última sonrisa
me obsequiaste.

Por tus besos, tus regaños;
por ser tierra fértil
en que se afianzaron
mis raíces y de donde
nutren su savia mi voz,
mi letra y mi canto.

Brindo, no por aquella
que fuiste al final,
brindo a tu vida,
al principio motor
de tu existencia,
a tu fuerza inigualable
de escollera, refugio
constante de fe,
de amor y dignidad.

Brindo por ti,
mi viejecita...

~JP

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No

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