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¡Soy tío!


Hoy me desperté (algo tarde, por cierto) con una excelente noticia: la hija de dos de mis mejores amigos, Karla y Gabriel, acaba de ver la luz. =)
Resulta curioso lo rápido que parece pasar el tiempo y lo vertiginosamente que se van sucediendo los hechos. Ambos se conocieron mientras Karla y yo estudiábamos juntos los últimos semestres en la universidad y Gabo estaba por titularse de la carrera de ingeniería... ¡Y hoy son ya un feliz matrimonio con una hija! Caray, no cabe duda que la vida es como una novela llena de giros inesperados y sucesos de todo tipo.
¡Felicidades, Karlilla y Gabo!

Comentarios

protaro dijo…
me sumo a la felicitación.... felicidades muchachos.

jejeje :D

se les quiere mucho.
Zeyrus Kuilg dijo…
Karla y Gabo, mi más humilde admiración y reverencia desde el seno de mi hogar. ¡Amor y dignidad a la criatura!

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Te encontré anoche, desprevenida.
Dormías acurrucada bajo una mirada fugaz.
¿Pero, dormías?
El que dormía era yo,
ignorante de la sensación tibia,
de recién nacido que hay entre tus labios.
Ahora busco en cada mirada,
esperando despertar dentro de tu sueño.
Edvard Munch, Muchacha Por La Mañana, 1884
Despacio, Alberto fué quitándole una a una las prendas. Una hilera de luces tenues color ámbar iluminaba el lugar, ahora oculto a las miradas de la gente, mientras aquella silueta iba quedando despojada de sus ropas. Sus manos, diligentes, desabrochaban con cuidado los botones de la blusa uno a uno hasta dejar a la vista aquella piel de tono perfecto. Cuando hubo terminado con la última prenda, retrocedió unos pasos y contempló en silencio el resultado. Cerró los ojos y barajó la infinidad de posibilidades que ahora se mostraban frente a él, sin saber por dónde comenzar. Finalmente abrió los ojos, suspiró y, sonriendo, avanzó hacia ella...

-¡Alberto, carajo! Si no terminas de una vez de vestir a ese maldito maniquí te voy a dejar encerrado en la tienda y a ver quién te saca.